
Manabí enfrenta un escenario de doble vulnerabilidad climática que amenaza extensas zonas de producción agrícola. Más de 500.000 hectáreas están en riesgo por la combinación de inundaciones y movimientos en masa que caracterizan el fenómeno de El Niño en la región.
Ante esta situación, productores de cacao y plátano, principales cultivos de la provincia, han iniciado acciones preventivas. Entre las medidas implementadas están la limpieza y mantenimiento de drenajes para evitar encharcamientos, así como el apuntalamiento de cultivos para reforzar su resistencia frente a posibles deslizamientos de tierra.
La amenaza dual representa un desafío simultáneo para los agricultores: mientras que el exceso de agua puede saturar los suelos e impedir el desarrollo normal de las plantas, los movimientos en masa ponen en riesgo la integridad física de las plantaciones y las estructuras de cultivo. La provincia, tradicionalmente dependiente de la producción cacaotera y platanera, enfrenta así uno de los períodos más críticos de la temporada climática.





