
Quito enfrenta un repunte en los robos ejecutados bajo la modalidad de aturdimiento con escopolamina, con un aumento documentado del 36 por ciento en las incidencias reportadas.
De acuerdo con los registros, esta modalidad delictiva afecta principalmente a hombres, quienes representan el 81 por ciento de las víctimas. Los hechos se concentran especialmente en espacios de ocio nocturno, particularmente en bares y discotecas de la capital.
La escopolamina es una sustancia utilizada por los delincuentes para someter a las víctimas antes de despojarlas de sus pertenencias. El uso de esta droga en robos tiene como ventaja para los criminales la capacidad de afectar la voluntad y memoria de la persona afectada, dificultando su defensa y posterior identificación de los atacantes.
El incremento de esta modalidad delictiva refleja una adaptación de las tácticas de robo en espacios donde confluyen personas con dinero en efectivo y relativa vulnerabilidad. Las autoridades mantienen registro de estas incidencias como parte de los reportes de seguridad en la capital.





